Area Productivity con DILAX

Para poder disfrutar de una ciudad necesitamos calles llenas de escaparates que despierten nuestro interés, que nos inviten a comprar, ya sea como necesidad, como recompensa o como inspiración. Así, no leeríamos noticias sobre la crisis del comercio físico, grandes almacenes en quiebra y tiendas vacías. Utilizando datos locales, ayudamos a los minoristas a conocer con detalle las necesidades de sus clientes y a satisfacerlas mejor. De esta forma, los escaparates se convierten en un espectáculo y la ciudad se mantiene llena de vida y atractiva tanto para residentes como para visitantes.

Calidad de vida

en el barrio

El mundo tal y como lo conocíamos está cambiando de forma drástica. No obstante, hay cosas que se mantienen o que vuelven: la ciudad se mantiene. Cada vez habrá más ciudades, y cada vez más grandes. Por ello, un gran número de especialistas de todo el mundo se ocupan de la pregunta: ¿qué podemos hacer para disfrutar más de las ciudades? Para ello es fundamental que haya vida en las calles.

¿Y qué es lo que impulsa a las personas a salir a las calles y las plazas de un barrio?

Hay muchas respuestas: que resulte fácil llegar allí, que sean seguras y limpias o que haya agradables zonas verdes. Pero lo más importante es que haya muchas posibilidades para ir de compras, comer y divertirse; para jóvenes y mayores, para amigos y para la familia, para ti y para mí.

Para todos los sentidos

Ofertas atractivas

No obstante, actualmente el comercio minorista se encuentra en una difícil situación. La digitalización, las estrategias omnicanal, los altos costes operativos y de personal, demasiadas ofertas de los mismos productos, el aumento de los alquileres y el coste de ventas pasan factura. Para lograr un negocio bueno y estable, lo primero que se necesita es frecuencia. Es decir, muchos clientes y muy buenos. ¿Pero qué buscan mis clientes y qué desean de mí?

Hoy en día, un perchero lleno de vestidos ya no es suficiente. ¡Queremos experimentar algo! Algo diferente a nuestra vida cotidiana, a nuestro hogar y a nuestro lugar de trabajo. Cuando salimos, vamos de compras o paseamos, deseamos vivir momentos agradables que podamos disfrutar recordando. Los comerciantes lo han comprendido: desde hace tiempo, el comercio minorista forma parte del sector del ocio y el «punto de venta» es cada vez más un «punto de experiencia».

Espectáculo

en cada metro cuadrado

La clienta lo sabe: ella es la reina. El cliente lo sabe: él es el rey. A través de internet, están bien conectados e informados y son más exigentes que nunca. Lo saben todo y esperan mucho. Productos estupendos, un servicio superior, una decoración atractiva, pequeños detalles, lugares perfectos para compartir en Instagram, espacio para acompañantes en el probador…

El showroom necesita realmente un show. Desde que entran hasta que llegan a la caja, la clienta y el cliente quieren estar entretenidos. La superficie es el corazón de la tienda, un escenario sobre el cual cada metro cuadrado cuenta para aumentar las ventas.

¿Qué sé realmente sobre mis clientes?

Para que funcione, la experiencia en la superficie comercial debe planearse. Y para planear, debo contar con criterios de éxito (KPI) que se puedan medir y controlar. Naturalmente, mis clientes son lo más importante para las ventas. DILAX me ayuda a conocerlos mejor y a descubrir cómo se comportan. Gracias a la tecnología y los análisis de DILAX, se puede representar, de forma muy específica, el recorrido del cliente en mi negocio. En este proceso, la protección de datos y la anonimidad de los clientes están absolutamente garantizados, aun cuando recopilamos muchos datos sociales.

Gracias a estos datos sé con exactitud:

  • ¿Quién viene a mi tienda?
  • ¿A qué departamento va?
  • ¿Dónde se paran los clientes? ¿Dónde permanecen más tiempo?
  • ¿Es su primera vez en la tienda? ¿O vienen más a menudo?
  • ¿Vienen en solitario, en pareja o en grupo?
  • ¿Cuánto tiempo pasan en la tienda, cuánto compran?

¿Cómo puedo entusiasmar a mi clientela?

En un principio, las respuestas solo son datos, pero proporcionan una idea precisa de la productividad de la superficie. Como KPI, la productividad de la superficie se mide en ventas por metro cuadrado y está condicionada por el número de visitantes a lo largo del día, los recorridos en la tienda, el tiempo de permanencia ante ofertas concretas y la frecuencia en determinadas áreas.

Gracias a los informes diarios, e incluso por horas, puedo comprender qué impresión causan mi oferta, la presentación o el diseño de la tienda y qué uso se les da. Asimismo, puedo reconocer qué efectos tienen los impulsos de marketing, tanto de forma interna como en otros canales, y cómo la planificación operativa de personal en la superficie influye en las ventas.

El instinto es bueno, pero los datos locales son mejores

Con la información obtenida, puedo reaccionar rápidamente con mi equipo y probar ideas nuevas para captar mejor a nuestros clientes. Así comprendemos qué ofertas funcionan bien en la zona de entrada y qué productos siguen teniendo una gran demanda aun estando en el rincón más alejado. Mi superficie me proporciona todas las respuestas. La presentación incluso se puede diseñar de forma previsora para adaptarse a las condiciones meteorológicas o a un evento.

Los clientes contentos compran. Y vuelven. Los clientes que regresan siguen siendo la columna vertebral del comercio y, en última instancia, significan mayores tickets promedios, una tasa de conversión más alta y menos pérdida de margen. En resumen: más euros por metro cuadrado en el negocio, es decir, una productividad óptima de la superficie.

Ventajas

Asuma la dirección

¡Convierta a sus clientes en los protagonistas de una exitosa escenificación!

  • Más ventas: presente productos especiales en los lugares por donde los clientes pasan y se quedan.
  • Información precisa: registre los trayectos y analice el flujo de clientes en las zonas visitadas.
  • Reacción rápida: examine puntos calientes y fríos del flujo de visitantes, así como las interacciones y las transacciones de las zonas, gracias a la imagen térmica de la superficie de la tienda.
  • Trayectoria óptima del cliente: obtenga las conclusiones correctas a partir de los datos aprovechando los puntos calientes de forma óptima o aportando una mayor frecuencia a los puntos fríos.

¿Por qué es importante?

Los datos optimizan la realidad

«Quien quiera aprovechar en serio las posibilidades de la digitalización y sacarles el máximo partido, debe dejar de considerar estas posibilidades de forma aislada. No se debe tener en cuenta únicamente al cliente, sino también la posible influencia sobre toda la estructura, los procesos y la organización de la empresa».
Melanie Tschugmall, Nadine Stoyanov en Compras 4.0: ¿En qué consisten?

Hace tiempo que los clientes ya están digitalizados y, basándose únicamente en la comodidad y el tiempo del que disponen, deciden cuándo comprar, tanto en línea como en tiendas físicas. Al mismo tiempo, los estudios siguen demostrando que las personas somos seres sociales y que nos gusta que se dirijan a nosotros con todos los sentidos. El comercio minorista puede ofrecer interacciones sociales y experiencias sensoriales en abundancia. Los datos de frecuencia y la productividad de la superficie son instrumentos importantes para comprender y atender mejor a los clientes. Seguro que usted tiene suficientes ideas para crear una escenificación emocionante sobre el escenario de su showroom.

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